Exposiciones/Exhibitions 2019





EN AGUANTE

EN AGUANTE

Hija de Perra, ektor garcia, Jota Mombaça
Curaduría: Julia Eilers Smith
Texto: Julia Eilers Smith
Julio  - Agosto 2019
Fotografías:Sebastián Bright
Hija de Perra, ektor garcia, Jota Mombaça
Curator: Julia Eilers Smith
Text: Julia Eilers Smith
July - August 2019
Photographs: Sebastian Bright
Una figura radical de la sexualidad contracultural en Chile y América Latina, Hija de Perra (fallecida en 2014, a los 34 años de edad) fue una artista drag, activista, ensayista y educadora. Actuaba en clubes nocturnos, películas y videos musicales, y hablaba en marchas y universidades sobre el sexo seguro, el género y la sexualidad. Con su carácter infamoso y escandaloso, abarcó abiertamente una estética inmunda y obscena con la cual quiso reflejar la “realidad exhibicionista y morbosa” de la sociedad en que vivía.

En aguante destaca el legado profundamente disruptivo de la artista a través de un compilado de documentos que representan sus actuaciones en vivo, ponencias, escritos, fotografías, videoclips y entrevistas. Estos materiales los enmarcan obras nuevas y recientes de ektor garcia y Jota Mombaça, constituyendo un entorno para enfrentar las condiciones de materialidad que subyacen la práctica y el discurso crítico de Hija de Perra. Las propuestas que se reúnen rescatan la materia propia para potenciar la encarnación de identidades difusas y fluidas. Desde el lenguaje textual, escultural y performativo de los tres artistas, la exposición reivindica un espacio de desbordamiento donde las expresiones disidentes que se ubican ahí existen y persisten en el aguante.


Todo inmundo y glamoroso

por Julia Eilers Smith

Hija de Perra surgió a comienzos de los 2000 como el personaje femenino transgénero del difunto Víctor Hugo Pérez Peñaloza (conocido íntimamente como “Wally”), y se convirtió rápidamente en una figura contracultural legendaria de la disidencia sexual en Santiago de Chile. Artista y ensayista involucrada con las escenas del punk y el drag, continuó apareciendo públicamente en el escenario, en la academia, y dentro de comunidades activistas hasta el 2014. Ese año, Pérez Peñaloza murió a causa de complicaciones relacionadas al sida. “La gente dice: se murió Hija de Perra, ya no está Hija de Perra, o está — pero nunca ve el que está detrás,” remarcó el escritor y activista chileno Juan Pablo Sutherland.1 A pesar de que el personaje performático y su identidad individual sí existían por separado, el público los solía ver sin distinción. La artista siempre rechazó la presunción generalizada de que, en las culturas travesti y drag, siempre hay un hombre detrás del personaje, quien adopta rasgos femeninos. Como lo proclamó en una entrevista con la revista crítica alternativa chilena Revista Fill en el 2013, “No se valida al humano como travesti porque se piensa que el travesti es un hombre. Como en este caso no hay ningún hombre sino que un monstruo que divaga en este binarismo de género, las cosas son muy diferentes.”2

El carácter infamoso y escandaloso de Hija de Perra incorporaba elementos del punk y del terror, luciendo una peluca negra o colorida, mini-faldas y vestidos, medias rotas, accesorios de cuero o de piel de leopardo, tacones, prótesis, y maquillaje pesado con cejas gruesas y bien arqueadas. Aunque llevó su presencia más allá del escenario y se veía también en el ámbito cotidiano de la ciudad, ella nunca quiso ser normalizada por el paisaje político-cultural de su época. Por eso el nombre deliberadamente provocativo — se blasfema cada vez que se pronuncia. Como lo observa la escritora Manuela Valle, Hija de Perra “encarnó una subjetividad femenina radicalmente perversa,” que era “opuesta a la versión esterilizada de lo ‘gay’ que produjo la agenda LGBT global.”3 Su apariencia excéntrica asumia una estética de monstruosidad e inmundicia, y adoptaba identidades difusas y metamórficas. Al hacerlo, Hija de Perra representaba la disidencia y desobediencia, e irrumpía en la expectativa social sobre la identidad de género “basada en la respetabilidad homonormativa y la libertad sexual individual (hetero) para participar en el mercado (sexual).”4

En el 2008, cuando el semanario chileno The Clinic le preguntó en una entrevista, “Quién es Hija de Perra?,” ella dijo: “Es una mujer inmunda, asquerosa y ordinaria que nace de la prostitución periférica de la ciudad.”5 Después, extendió la definición para incluir aún más subjetividades, por ejemplo en uno de sus textos más conocidos, el ensayo “Ofensivo Margen Sexual en una Raza Sospechosa,” (2010) ella declara: “Soy puta, travesti, mujer, hombre, gay, lesbiana, todo para ti.”6 En otra sección del mismo texto, dice: “Soy para otros de una raza sospechosa, de difícil clasificación, repugnante, obscena, ofensiva, deshonesta, nauseabunda, viciosa, inmoral. De características muy confusas al que me aprecia en plenitud.”7 En la construcción de su identidad, la artista se esmeró por darle enfoque a subjetividades aisladas, degradadas, y disidentes que la sociedad ha desahuciado a la abyección. Sin embargo, su postura disruptiva hacia las categorías de la normalización sexual se puede caracterizar mejor como indescifrable e indeterminable, y por su capacidad casi infinita para reinventarse.

Las complejidades de la identidad multifacética de Hija de Perra, tanto como las implicaciones de su actitud insurgente y anti-normativa, prueban a cualquiera que se dedique a comprender su trabajo y su legado. ¿Cómo podemos analizar el potencial profundamente disruptivo de su proyecto, cuando este fue vedado por los críticos llamándole mera frivolidad y provocación? ¿En qué medida pudo la política de visibilidad extrema que existió en el centro de su práctica abrir espacios y forjar las condiciones de existencia para futuras generaciones de comunidades de disidencia sexual y de género en Chile y más ampliamente en América Latina? ¿Cómo podría un intento de estudiar a una figura como Hija de Perra hacer participar en la historia a sus hazañas y contribuciones, y a la vez evadir la institucionalización de una carrera irruptiva y conflictiva que infiltró y subvirtió los mismos espacios en los que actuaba, aún sin pertenecerles?

Ella misma encarnaba y contendía con estas contradicciones en las materializaciones variadas de su trabajo y de su ser. Hija de Perra asumió una multitud de papeles a lo largo de su carrera, ya que aparecía como performer, actriz, cantante, maestra de ceremonias, y educadora en los circuitos tanto marginales como institucionales de Santiago. Mantuvo también lazos con el activismo local, daba discursos y participaba en desfiles de orgullo LGBT, marchas para la diferencia sexual y para el derecho al aborto. En los últimos años de su vida, la artista comenzó a practicar intervenciones en el debate académico formal, creando afiliaciones con instituciones de educación en Chile y Argentina. Se involucró cada vez más con estudiantes y círculos intelectuales, y participó en eventos universitarios, dictando cursos sobre el sexo seguro, publicando textos teóricos y dando charlas acerca del género y de la disidencia sexual.

Sus textos regularmente llevan títulos largos y enredosos que toman de varios modos de escritura, y adoptan tanto el lenguaje enfático del manifiesto como el rigor analítico del ensayo argumentativo. En ellos Hija de Perra expidió sus interpretaciones deliberadamente obscenas del conservadurismo sexual en su país y en el exterior, denunciando sus largas historias y raíces profundas dentro de las instituciones coloniales y religiosas, cuyos efectos persistentes sobre la cultura chilena fueron objeto de su protesta. Basados en su propia experiencia siendo “una nueva mestiza latina del cono sur” y vinculando relatos en primera persona, estos textos también fueron donde Hija de Perra articuló su crítica de la emergencia y circulación, a partir de los años 90, de la teoría queer dentro de los debates académicos, culturales, y políticos sobre la sexualidad y el género en Chile y en América Latina.8

Hija de Perra le brindó narración y teorización a su práctica performática a través de la escritura, incorporándole anécdotas personales y elementos biográficos. Por lo tanto, los mismos textos recrean el enfrentamiento de la autora con el comentario social conservador y los discursos que se imponían sobre el cuerpo suyo y los de otros. Se puede considerar que la trayectoria de Hija de Perra existe dentro de una establecida tradición chilena de avanzar el conocimiento sobre el género y la diferencia sexual, que se ha venido desarrollando “fuera de los ámbitos universitarios por feministas que se organizaron desde fines de la década de 1970, originando un movimiento con derivas hasta hoy,” según lo relata la antropóloga feminista de ese país, Elena Largo.9

Como un esfuerzo para lidiar con el asunto inconveniente de la sexualidad en su país, el activismo-performance de Hija de Perra se desplegó sobre múltiples plataformas, sin jamás renunciar su característica intensidad y grado de exageración. Al rechazar cualquier identificación con la normalidad, y a lo contrario exhibir orgullosamente una identidad aberrante y plurisexual, la artista se convirtió en la voz e inspiración de numerosas sexualidades no-normativas en Chile y a sus afueras. La estética transgresora de Hija de Perra, junto a su parodia del patriarcado, la religión, y el fascismo, escandalizó y traspasó los límites morales prevalecientes dentro de su cultura, creando en cambio un lugar para la educación, el placer, y la socialidad disidente tanto para sus contemporáneos como para los que hoy siguen su legado.



Notas

1 Juan Pablo Sutherland, entrevista con Julia Eilers Smith en Santiago de Chile, noviembre 2018.

2 RevistafillTV, “Entrevista Hija De Perra & Wincy,” video YouTube, 13:37, enero 23, 2013. www.youtube.com/watch?v=IkmKJey7ZXI.

3 Monica Valle, “El Che de los Gays and Hija de Perra: Utopian Queer Performances in Postdictatorship Chile,” in Performing Utopias in the Contemporary Americas, ed. Kim Beauchesne and Alessandra Santos (New York: Palgrave Macmillan, 2017), 230-234. Traducido del inglés original.

4 Ibíd., 234.

5 Hija de Perra, “Hija de Perra, Performer y Actriz Bizarra: ‘Qué más rico que un pico con papiloma,’” entrevista con Claudio Pizarro, The Clinic, agosto 20, 2008, 20.

6 Hija de Perra, “Ofensivo Margen Sexual en una Raza Sospechosa,” en En Reversa Primeras Jornadas Estudiantiles de Teoría de Género, ed. Centro de Estudios Críticos Universitarios (Santiago de Chile: Editorial Párrafo, 2011), 146.

7 Ibíd.

8 Hija de Perra, “Interpretaciones inmundas de cómo la Teoría Queercoloniza nuestro contexto sudaca, pobre aspiracional y tercermundista, perturbando con nuevas construcciones genéricas a los humanos encantados con la heteronorma,” en Revista Punto Género (4), ed. Silvia Lamadrid (Santiago de Chile: Departamento de Sociología - Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, 2014), 9-16.

9 Eliana Largo, “Introducción,” en Calles Caminadas, Anverso y Reverso, ed. Eliana Largo (Santiago de Chile: Ediciones de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, 2014), 35.


Traducido por Santiago Silva Daza



All Filth and Glamour

by Julia Eilers Smith

Hija de Perra came into being in the early 2000s as the transgendered female persona of the late Víctor Hugo Pérez Peñaloza —known to intimates as “Wally”— and rapidly became a legendary countercultural figure of sexual dissidence in Santiago, Chile. An artist and essayist involved in punk and drag scenes, she continued to appear publicly in academia, on stages, and across activist and community settings until 2014. That year, Pérez Peñaloza died of AIDS-related complications at the age of 34. “People say Hija de Perra died, but they never see what’s behind,” remarked Chilean writer and activist Juan Pablo Sutherland.[1] Even though Hija de Perra’s performance persona and individual identity were separate, they were sometimes seen as indistinguishable in the public eye. The artist consistently rejected the general assumption that, in drag and transvestite cultures, there is always a man behind the character (who has assumed feminine features). As she stated in an interview with the alternative critical Chilean magazine Revista Fill in 2013, “There is no validation of the human as transvestite because it is thought that the transvestite is a man. As in this case there is no man but a monster that wanders in this gender binary, things are very different [italics added].”[2]

Hija de Perra’s infamous and scandalous persona loosely incorporated elements from punk and horror aesthetics, featuring a black or colorful wig, mini-skirts and dresses, torn stockings, black leather or leopard print arm bands, stilettos, prostheses, and heavy makeup with thick, high-arched eyebrows. Even as her presence transcended the stage and materialized in the city’s everyday social sphere, Hija de Perra did not wish to be easily subsumed into existing political and cultural landscapes. She performed under a deliberately provocative name: the words Hija de Perra translate to “daughter of a bitch,” in Spanish, and are commonly heard as profanity with shaming connotations of “slut.”[3] As writer Manuela Valle has observed, Hija de Perra “embodied a radically perversefemale subjectivity,” that was “opposed to the sanitized version of ‘gay’ produced by a global LGBT agenda.”[4] Her eccentric appearance embodied an aesthetic of monstrosity and inmundicia, or filthiness, while she also adopted metamorphic and diffuse identities. In doing so, Hija de Perra signified deviance and disobedience, and disrupted those social expectations of gendered identities “based on homonormative respectability and individual (hetero) sexual freedom to participate in the (sexual) market.”[5]

In 2008, when the Chilean tabloid The Clinic asked her, in an interview, “Who is Hija de Perra?” she replied: “She is a filthy, disgusting and ordinary woman, born from the peripheral prostitution of the city.”[6] Later on, this definition would expand to encompass other subjectivities, for instance in one of her most famous texts, the essay “The Offensive Sexual Margin of a Suspect Race,” (2010) Hija de Perra declared: “I’m a slut, a travesti, a woman, a man, gay, lesbian, anything and everything for you.”[7] In an earlier passage of the same text, she stated: “I am, for others, a suspect race: difficult to classify, repugnant, obscene, offensive, dishonest, nauseating, depraved, immoral — of confusing characteristics to those who see me at the height of my game.”[8] The artist focused on outlier, debased and dissident subjectivities that society would evict as abject, when constructing her identity. Yet, her disruptive approach to categories of sexual normalization is perhaps best characterized through her indecipherability, indeterminacy, and the capacity to infinitely re-define herself.

The intricacies of Hija de Perra’s fabricated and layered identity, and the implications of her insubordinate and incessantly antinormative attitude, pose a challenge to anyone seeking to grapple with her work and legacy. How can we assess the profoundly disruptive potential of her endeavor dismissed by her critics as mere frivolity and provocation? In what ways did the politics of extreme visibility that lay at the core of her practice carve out a space and provide conditions of existence for future generations of sexual and gender dissident communities in Chile and, more broadly, in Latin America? How might an attempt to study a person such as Hija de Perra historicize her contributions while avoiding the institutionalization of an irruptive and confrontational practice that infiltrated and subverted the very spaces she acted within, while ostensibly not belonging to?

The artist herself embodied and worked through such contradictions in the incarnations of her work and self. Hija de Perra embraced many roles over the course of her career, appearing as a performer, actress, singer, recording artist, emcee, and educator in both the marginal and institutional circuits of Santiago. She also maintained regular ties to local activism, delivering speeches and participating in Pride parades, marches for sexual difference and abortion rights. In the years prior to her death, the artist started intervening in formal academic discourse, making affiliations with institutions in Chile and Argentina. She became increasingly involved with students and intellectual circles, and participated in university-hosted events, lecturing on safe sex, publishing theoretical texts and presenting talks on gender and sexual dissidence. Her writings typically feature long, intricate titles and span multiple genres, adopting the emphatic language of manifestos and the analytical rigor of argumentative essay-writing. Hija de Perra issued her deliberately filthy interpretations of sexual conservatism within her country and abroad, commenting on its long histories and deep roots in colonial and religious institutions, whose persistent effects on Chilean culture she rallied against. Solidly grounded in her own experience as a “new mestiza latina from the Southern Cone,” and drawing upon first-person accounts, these texts were also where Hija de Perra articulated her critique of the emergence and circulation of queer theory, since the 1990’s, in academic, cultural and political debates around gender and sexuality in Chile and Latin America.”[9]

Hija de Perra narrated and theorized her hybrid live practice through writings that incorporated personal anecdote and biography. In doing so, these texts enacted confrontations with those social commentaries and discourses imposed upon her body and those of others. We might consider Hija de Perra’s work within a tradition of advancing knowledge on gender in Chile, that had been developed “outside of university environments by feminists who organized themselves since the late 1970s, originating a movement with drifts until today,” in the words of feminist anthropologist Eliana Largo.[10]

In an effort to wrestle with the inconvenient subject of sexuality in her country, Hija de Perra’s performance-activism was deployed across multiple platforms, never relinquishing its characteristic intensity and exaggeration. In repudiating any identification with normality, and instead proudly exhibiting an aberrational, multi-sexual identity, she became a voice and inspiration for numerous non-normative sexualities in Chile and abroad. Hija de Perra’s transgressive aesthetic and her parodying of patriarchy, religion and fascism, scandalized and exceeded prevailing moral boundaries, while providing an exhilarating site for learning, pleasure, and dissident sociality for those who were her contemporaries, and others following in her wake.




[1] Juan Pablo Sutherland, interviewed by Julia Eilers Smith in Santiago de Chile, November 2018.

[2]  “No se valida al humano como travesti por que se piensa que el travesti es un hombre. Como en este caso no hay ningún hombre sino que un monstruo que divaga en este binarismo de género, las cosas son muy diferentes.” RevistafillTV, “Entrevista Hija De Perra & Wincy,” YouTube video, 13:37, January 23, 2013. www.youtube.com/watch?v=IkmKJey7ZXI.

[3] As a form of profanity, the words deliberately insult the mother and lineage of the person addressed. However, Hija de Perra was referred to as “la Perra” (the Bitch), transposing a slur typically cast at a mother, onto a daughter.

[4] Monica Valle, “El Che de los Gays and Hija de Perra: Utopian Queer Performances in Postdictatorship Chile,” in Performing Utopias in the Contemporary Americas, ed. Kim Beauchesne and Alessandra Santos (New York: Palgrave Macmillan, 2017), 230-234.

[5] Ibid, 234.

[6] “Es una mujer inmunda, asquerosa y ordinaria que nace de la prostitución periférica de la ciudad.” Hija de Perra, “Hija de Perra, Performer y Actriz Bizarra: “Qué más rico que un pico con papiloma,” interview by Claudio Pizarro, The Clinic, August 20, 2008, 20.

[7] “Soy puta, travesti, mujer, hombre, gay, lesbiana, todo para ti.” Hija de Perra, “Ofensivo Margen Sexual en una Raza Sospechosa” [The Offensive Sexual Margin of a Suspect Race], in En Reversa Primeras Jornadas Estudiantiles de Teoría de Género, ed. Centro de Estudios Críticos Universitarios (Santiago de Chile: Editorial Párrafo, 2011), 146.

[8] “Soy para otros de una raza sospechosa, de difícil clasificación, repugnante, obscena, ofensiva, deshonesta, nauseabunda, viciosa, inmoral. De características muy confusas al que me aprecia en plenitud.” Ibid.

[9] Hija de Perra, “Interpretaciones inmundas de cómo la Teoría Queer coloniza nuestro contexto sudaca, pobre aspiracional y tercermundista, perturbando con nuevas construcciones genéricas a los humanos encantados con la heteronorma” [Filthy Interpretations of How Queer Theory Colonizes Our Poor, Aspirational, South American, Third World Context, Perturbing Humans Enamored of Heterosexual Norms with New Gender Constructs], in Revista Punto Género (4), ed. Silvia Lamadrid (Santiago de Chile: Departamento de Sociología - Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile, 2014), 9-16.

[10] Eliana Largo, “Introducción,” in Calles Caminadas, Anverso y Reverso, ed. Eliana Largo (Santiago de Chile: Ediciones de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, 2014), 35.


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